—No me gustas, Park —repitió Eleanor en un tono que, por un instante, sonó como si hablara en serio—. Yo… —su voz casi se esfumó— creo que vivo por ti.Park cerró los ojos y dejó caer la cabeza contra la almohada.—Ni siquiera puedo respirar cuando no estamos juntos —susurró ella—. Y eso significa que, cuando te veo los lunes por la mañana, tengo la sensación de que llevo sesenta horas sin coger aire. Seguramente por eso refunfuño tanto y te contesto mal. Cuando estamos separados, me paso el tiempo pensando en ti, y cuando estamos juntos me invade el terror. Porque cada segundo cuenta. Y siento que he perdido el control. No soy dueña de mí misma, soy tuya. ,Qué pasa si de repente te das cuenta de que ya no te gusto? ,Cómo voy a gustarte tanto como tú me gustas a mí?



