– Dime, Catarro, ,por qué si uno sabe nadar flota sin moverse y cuando no sabe se hunde?– El miedo pesa, hijo.
—Miguel Delibes
Él todavía estaba en condiciones de decidir, pero como solamente tenía 11 años, era su padre quien decidía por él. ,Por qué, Señor, por qué el mundo se organizaba tan rematadamente mal?
Su estado de ánimo ante la Mica era un caso especial, diferente del estado de ánimo de sus amigos. Y si no, ,por qué Roque, el Moñigo, o Germán, el Tiñoso, no adelgazaban tres kilos...
No se podía estimar que hablase bien un hombre que a cada dos por tres decía «en realidad».
Alimentados de pesimismo no vivimos la vida, la sufrimos.
Do Not Sell My Personal Information
Exercise your consumer rights by contacting us below Privacy Policy
[email protected]
Personalized advertisements
Turning this off will opt you out of personalized advertisements delivered from Google on this website.