Mi cuerpo tuvo que aprender a deshacerse en días, radicalmente, de todo el amor y las esperanzas con las que me habías estado infectado durante meses.
—R. M.
El destino es caprichoso cuando se trata de amor.
Do Not Sell My Personal Information
Exercise your consumer rights by contacting us below Privacy Policy
[email protected]
Personalized advertisements
Turning this off will opt you out of personalized advertisements delivered from Google on this website.