Porque las palabras mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.
—Jaime Sabines
No hay lugar para el místico que soy dentro del ateo que represento. Y no es problema de Dios -hace tiempo abandoné a Dios-; es conflicto de identidad, de realidad.
Supe, hace rato, que estaba alegre porque me puse a cantar y a decirle al locutor que era un tonto y a la vida que era estupenda.
Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.,Te parece bien que te quiera...
Déjame que investigue las últimas células de tu cuerpo, los últimos rincones de tu alma; déjame que vuele tus secretos, que aclare tus misterios, que realice tus milagros; consérvate, presérvate, angústiate; sufre el amor; espérame…
Te quiero, sí, te quiero: pero a medida de que te quiero se me van haciendo innecesarias las palabras.
A veces te aborrezco tanto, casi tanto como te quiero.
Vendríamos de la mano, a media calle, solos, y no diríamos nada. Que lo diga la noche. Que digan que te quiero las estrellas, los rumores lejanos, la distancia.
Ojalá te encuentre por aquí, en alguna calle del sueño. Es una gran alegría ésta de aprisionarte con mis párpados al dormir.
Tienes que oír mi amor con su voz, tocarlo en su carne, aceptarlo como es, desnudo y libre.
Te besaría lentamente, apenas rozándote mis labios, y te diría cualquier cosa en voz baja, y me quedaría dormido a tu lado.
No es que muera de amor, muero de ti.Muero de ti, amor, de amor de ti,de urgencia mía de mi piel de ti,de mi alma de ti y de mi bocay del insoportable que yo...
Do Not Sell My Personal Information
Exercise your consumer rights by contacting us below Privacy Policy
[email protected]
Personalized advertisements
Turning this off will opt you out of personalized advertisements delivered from Google on this website.